5 consejos para ser un buen líder y sacar lo mejor de tu equipo

Las empresas y las relaciones laborales han cambiado. Hemos pasado de un esquema basado en las relaciones de poder y la jerarquía a otro más abierto, donde el directivo debe convertirse en un guía firme pero abierto a los cambios de un entorno cada vez más dinámico.
Donde antes se creía necesaria la mano dura y la presión para conseguir los objetivos propuestos, hoy se sabe que es mucho más efectivo mantener una actitud colaborativa y cercana.

Valores como la inteligencia emocional, la creatividad, la innovación, el entusiasmo y la integridad son fundamentales para conseguir que un equipo se vea reflejado en su líder, busque metas comunes y trabaje de manera satisfactoria.

Según el experto en formación y recursos humanos John Eades, hay cinco ideas que cualquier directivo puede poner en práctica para añadir valor al trabajo de sus equipos:

  1. Potenciar una actitud positiva. Todos podemos controlar cada día nuestro talante, intentar mantener una buena actitud, y eso es algo que influye enormemente en nuestro entorno de trabajo. Si el jefe es el primero que aporta esa cualidad y la fomenta entre sus empleados, la cultura de empresa mejorará.
  2. Generar pasión. No es algo que nazca solamente desde dentro, desde la vocación o la predisposición de cada uno: si se dan las condiciones y se ponen en marcha los proyectos adecuados, un líder puede crear una corriente de entusiasmo por esa oportunidad nueva que surge.
  3. Ser un ejemplo de empuje y emprendimiento. Si la persona que encabeza un proyecto trabaja duro y de manera eficiente, sin agobiar con presiones innecesarias sino de una manera metódica y organizada, todas las personas que trabajan cerca poco a poco seguirán su ejemplo.
  4. Poner en marcha la máquina de pensar. Reuniones semanales para generar ideas, encuentros creativos que ayuden a salir de la rutina del día a día y el fomento de otras formas de pensar son buenas recetas para que todos los empleados sin excepción aporten ideas valiosas para el desarrollo de una empresa.
  5. Monitorizar los resultados. Las ideas, las habilidades y las actitudes de los componentes de un equipo pueden reforzarse con la práctica, así que conviene ir midiendo los resultados de cada proyecto para ver qué puede mejorarse en cada paso. Las tareas que pueden traducirse en resultados tangibles son en este sentido las más adecuadas para conseguirlo.

Estos cuatro consejos, aderezados con una mente abierta e implementados con un buen conocimiento de su propia organización, servirán a cualquier directivo para convertirse en un líder moderno que sacará lo mejor de su equipo de trabajo.

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