Las creencias limitantes: el obstáculo para el crecimiento

Que levante la mano quien, en alguna ocasión a lo largo de su trayectoria profesional, haya dicho: “No puedo”, “no soy capaz”, “no está bien hacer”, etc. Lamento comunicarte, querido lector, que estás siendo tu peor enemigo.

En muchas ocasiones, no necesitamos la “ayuda de nadie” para crearnos obstáculos a la hora de alcanzar nuestros objetivos. Nosotros mismos los generamos. Y lo que es peor, muchas de las veces, estos obstáculos no están basados en hecho reales, los creamos de forma inconsciente. Son creencias; ideas consideradas como verdades absolutas que nosotros mismos hemos creado, en base a nuestras experiencias y vivencias, y que no contrastamos.

Cuando hablamos de creencias, no hablamos de religión. Hablamos de creencias sobre nuestra persona, sobre los demás, sobre nuestro entorno. Hablamos de esos pensamientos que, sin saber muchas veces por qué, guían nuestros actos.

Estas creencias pueden ser limitantes o potenciadoras.

Las potenciadoras nos hacen volar. Nos invitan a progresar, sacan la mejor versión de nosotros mismos. Sin caer en el positivismo extremo, este tipo de creencias, nos ayudan a tener un lenguaje más asertivo con nosotros mismos y nos invita a la acción: “Puedo resolver cualquier problema que surja en mi puesto de trabajo”, “confío plenamente en mí”.

Las limitantes nos frenan. Nos impiden avanzar y nos impiden ver las cosas desde una perspectiva diferente. Tenemos tan arraigado ese pensamiento que nos “quita” capacidad para dirigir nuestra vida con mayor autonomía: “Cambiar de trabajo es arriesgado”, “no lo conseguiré, aunque me esfuerce”, etc.

¿Cómo puedo detectar y cambiar las creencias limitables en mi día a día? Si estás interesado en el tema, quizá te pueda interesar leer acerca de PNL (Programación Neuro Lingüística). No obstante, te dejamos una serie de recomendaciones:

✅ Comenzar a cuestionar lo que anteriormente no cuestionabas. Por ejemplo: “Nadie me hace caso” ¿De verdad nadie me hace caso? ¿Cuántas personas son nadie?

✅ Piensa, también, qué ganas o qué pierdes con esta creencia. ¿Qué resultados obtienes? ¿Te acerca donde quieres estar?

✅ Presta atención al lenguaje en cuanto a las generalizaciones: “Todo me sale mal”, “no le caigo bien a nadie en el trabajo”; y a las confirmaciones sobre uno mismo “(soy + adjetivo negativo)”, “soy mala persona porque siento rabia”, etc.

La clave está en sustituir esas creencias limitantes: “solo ascienden los enchufados”, por una potenciadora: “si me esfuerzo puedo conseguir lo que me proponga”. Cuantas más creencias potenciadoras introduzcas en tu día a día, menos obstáculos tendrás a la hora de lograr lo que te propones.

Y tú ¿qué eliges creer?

A veces no sabes lo que puedes hacer hasta que lo intentas como si supieras que lo vas a hacer” Antoine de Saint Exupery

SOBRE LA AUTORA DEL ARTÍCULO

Sandra Villalón

Sandra Villalón

 

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